Las fotos de lo que importa antes de que pase — porque ningún momento de la familia se repite igual dos veces. Embarazo, revelación de género, retrato editorial y primer año: cuatro etapas, una mirada.
Tu familia no se queda igual mucho tiempo. Aquí están los servicios pensados para documentar las etapas que después no se pueden volver a fotografiar — desde el embarazo hasta el primer año.
Una sesión de embarazo no es una pose forzada en estudio. Es la documentación de un cuerpo que cambia, una pareja que se prepara, y la quietud que se siente justo antes de que todo cambie para siempre.
El cuerpo que sostiene
la espera.






Una revelación de género no se repite. Es minutos. La reacción de los padres, el color que aparece, el grito que se escapa. La cámara está cerca, pero no estorba — captura sin interrumpir.


El momento exacto en que
se sabe.








Una sesión familiar en locación exterior o estudio. Dirección de luz cuidada, naturalidad por encima de la pose. La diferencia entre una foto de familia y una pieza editorial está en el ojo del fotógrafo — no en el escenario.
Estar juntos.
Que no se pierda.






















El primer año pasa más rápido de lo que nadie te avisa. Esta sesión es para detenerlo — la mirada que ya reconoce, las manos que empiezan a explorar, la torta, la familia alrededor. Lo que se llevan no es un álbum de cumpleaños; es la marca de cómo fue ese año entero.
365 días
en una tarde.






